Acariciar una melodía en la penumbra de las pequeñas luces, dejando que los nervios desaparecieran en medio de un suspiro.
Reflejos de lejanas tierras mecidos en el vaivén de un latido. La atención emocionada anudada al corazón y las palabras guardadas en tu susurro.
1 latidos:
es como mirarle cuando duerme en tus brazos, después de que se haya despertado llorando a las cuatro de la madrugada. mágico.
Publicar un comentario en la entrada