Custodiando la entrada esperan los guardianes el paso de los más antiguos navíos.
Las velas henchidas al viento que arrastran jirones de batallas y tesoros.
El apogeo de la lucha y el entrechocar punzante de un duelo.
El apogeo de la lucha y el entrechocar punzante de un duelo.
Banderas que hondean signos de aventuras.
Cofres, quillas, y espadas dibujan un horizonte.
Encuentros, brisa... las olas se ocultan en los remolinos de arena.
El mar puerta de entrada, las rocas marco de sueños.

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