Anhelando el sonido crujiente de una alfombra de otoño,
el olor acogedor de las primeras chimeneas,
las luces de un atardecer de montaña
y el silencio de un paseo nocturno bajo las estrellas.
El crepitar de unos pasos perdidos
a la luz de la luna
y el calor del sueño prendido
en la estela de una estrella fugaz.
2 latidos:
ojalá llegara ya. necesito que llegue ya. aunque, tal y como se están sucediendo los acontecimientos, casi mejor no esperar nada.
Siempre llega, y no es que haya que esperar algo, es mejor dejarlo entrar
Publicar un comentario en la entrada