Sin miedo, con calma, porque incluso en el negro más profundo la luz atraviesa un pequeño resquicio para recordarte lo afortunada que eres al tener su mano.
sabía que estaba ahí, en esa pequeña enclecha, entre la pared y el marco de la puerta. pero también sabía que ahora era tiempo de sombras, de oscuridad, de noches sin sueños y de días (casi) vacíos. todas las horas pasan.
2 latidos:
sabía que estaba ahí, en esa pequeña enclecha, entre la pared y el marco de la puerta. pero también sabía que ahora era tiempo de sombras, de oscuridad, de noches sin sueños y de días (casi) vacíos. todas las horas pasan.
(jo)
:_)
Publicar un comentario en la entrada